El cruce de la 61 con la 49

Seguramente no existe en la historia de la música un cruce de caminos tan trascendente como este. La intersección entre la 61 y la 49 en Clarksdale (Mississippi) marca sin lugar a dudas un punto de inflexión en el blues y también en el ámbito de la tradición popular norte americana. 
La leyenda sitúa en este punto el lugar en el que el "bluesman" Robert Johnson vendió su alma al diablo a cambio de virtuosismo tocando la guitarra. Otras fuentes quizás más fieles a las canciones que compuso evocan el pacto en la localidad de Rosedale donde la autopista 8 se cruza con la número 1. Sea cual sea el verdadero escenario del hipotético contrato diabólico a ciencia cierta que dista mucho del aspecto que presentan actualmente, muy diferente de como eran las poblaciones, las carreteras y las encrucijadas a comienzos de la década de los treinta del pasado siglo XX, llenas de polvo y soledad.
En cualquier caso, si queréis hacer la prueba y acercaros a medianoche a uno de los dos escenarios vigilad la presencia de un perro, la súbita compañía de algún individuo elegantemente vestido y sobretodo el potente hedor de azufre en el ambiente.
Johnson murió con 27 años en circunstancias poco claras, tal vez pagando el precio estipulado tras un acuerdo precipitado. Todo depende del punto de vista.

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